El
uso de un medicamento original garantiza:
Responsabilidad:
Ya que identifica la fuente de los productos
y confiere responsabilidad a sus fabricantes.
Calidad:
Reproduce en todo el mundo los niveles de calidad
del laboratorio investigador.
Biodisponibilidad:
Garantiza las variables que afectan la biodisponibilidad
de los principios activos, ya que el laboratorio
investigador conoce y controla todas las variables
de su fabricación.
Eficacia:
Permite obtener efectos terapéuticos
predecibles evidenciados en los ensayos clínicos.
Seguridad:
Está documentada por rigurosos
estudios farmacológicos y clínicos.
Experiencia:
El medicamento original es el utilizado verdaderamente
en las experiencias clínicas mundiales.
Es el único que asegura los resultados
citados en la bibliografía médica.
Farmacovigilancia:
El laboratorio investigador realiza el seguimiento
y vigilancia del comportamiento de sus fármacos
en todo el mundo. Esta valiosa información
colabora con la mayor confiabilidad de los productos
a la hora de prescribir.